En el último tercio del siglo XI se denominaba la Guàrdia d’Eremir, bajo dominio señorial de la casa de los Cervera. En 1238 pasó a manos de Guerau de Vallclara y tras su muerte la esposa de éste la cedió al monasterio de Santes Creus. En esta población nació san Pere Ermengol, que pasó los últimos años de su vida en el santuario de la Virgen dels Prats. Murió en 1304.